ABANDONAR EL DOCTORADO
  • 28/10/20


Voy a dejar el doctorado”. Si te encuentras preparando tu tesis, no serás el primero ni el último que ha pensado, incluso gritado, esta frase. La idea se vuelve más acuciante cuando te encuentras en la recta final, a pocos meses para defender tu tesis.

No siempre estos deseos de abandonar el doctorado son debidos a la falta de motivación. Por lo general son la ansiedad o el cansancio quienes nos llevan a pensar en retirarnos cuando ya estamos muy cerca. Muchos doctorandos llegan a sufrir de ansiedad o de depresión clínicas, por lo que necesitan de un tratamiento y, en ocasiones, solicitar un año de demora en la fecha final del plazo para presentar la tesis. Pero en otros casos lo que sucede es que puedes necesitar recuperar la motivación del principio, esa que no te frenaba cuando te planteabas, incluso, cómo hacer una tesis.

RAZONES POR LAS QUE SE SUELE ABANDONAR EL DOCTORADO

Imposibilidad de acceso a una beca

Cursar un doctorado es mucho más que abonar las tasas de matriculación. Muchas veces los doctorandos tienen dinero para comprar material pero no se les permite invertirlo en contratos. El sistema de financiación de los proyectos suele estar plagado de este tipo de escollos, por lo que sin ahorros, una buena beca o el respaldo familiar es difícil poder continuar los estudios. Pocos trabajos son compatibles con los horarios de las universidades y no hay que perder de vista que tras la recogida de datos hay todo un proceso detrás, el que conduce a la elaboración de la tesis. Por tanto, un doctorando necesita disponer de tiempo una vez que sale de las instalaciones de la universidad.

Estrés, depresión y ansiedad

Muchos doctorandos llegan a caer enfermos de depresión o ansiedad en algún momento de su andadura. Otros, los más afortunados, solo se ven sometidos a un estrés fuerte y continuado que desgasta física y anímicamente. Ante estas circunstancias, uno puede pensar en abandonar para recuperar su salud, lo que no está mal, pero también hay otras maneras de seguir adelante.

Falta de motivación

No pocos doctorados se abandonan porque se pierde la motivación inicial. Uno puede desear con fuerza llegar a ser Doctor, pero las trabas administrativas o la falta de recursos en algunas universidades conducen al planteamiento del abandono a más de uno. El ver que realizar un doctorado no es solo cuestión de trabajo duro y que hay variables sobre las que no tenemos control acaba con el ímpetu inicial de muchos estudiantes.

Problemas con el tutor de la tesis o con los recursos disponibles en la universidad elegida

Es importante tener claros estos aspectos antes de presentarse como candidato a doctorando en un centro universitario o con un tutor en concreto, pero a veces el expediente académico no permite elegir entre muchas alternativas o te puedes confiar. Insistimos en que valores bien estos dos aspectos antes de comenzar tu doctorado.

Una tesis que se complica más de lo previsto

A veces el tema sobre el que trata tu tesis no hace más que complicarse y por cada hipótesis que podría ser aceptable aparecen varios interrogantes nuevos. No es extraño que te asalte la duda de si lo que estás haciendo sirve realmente para algo o si te habrás equivocado en la elección de tu tema. Y, de ser cierto que has elegido mal, ¿qué es mejor, seguir adelante o empezar de cero con otro tema?

¿CÓMO RECUPERAR LA MOTIVACIÓN O MANTENERTE MOTIVADO?

El manejo de las emociones es fundamental cuando te encuentras en un proyecto que desgasta tanto como un doctorado. Reserva unas horas a la semana para ver a tus amistades, para realizar deporte o para ambas cosas, y respétalas como si de tus horas de clases se trataran.

También es importante que realices un calendario de estudio y de elaboración de la tesis que contemple la posibilidad de bajones emocionales, para evitar que la procrastinación haga peligrar tu tesis o tu salud mental.

Establece rutinas y dedica un espacio bien acondicionado al estudio y a la elaboración de la tesis. Sobre esta, ten claro que es normal realizar no una, sino muchas correcciones durante el proceso de elaboración, y eso no significa que no estés preparado para ir estructurándola y escribiéndola. Organízate por bloques temáticos para una mayor eficiencia y no pierdas de vista el resultado final: una defensa exitosa de tu tesis.

Recuerda que el pensar "voy a abandonar la tesis" o "necesito motivación" es algo muy común entre doctorandos, incluso entre quienes obtienen un sobresaliente cum laude en la defensa de su tesis. Por tanto, estas dudas no son jamás un indicativo de que no se está bien preparado.