ENCUADERNACIÓN CON CARTÓN
  • 22/01/21


La encuadernación con cartón no es una de las presentaciones habituales a la hora de imprimir una tesis. Aunque este término se refiere solo al material de las tapas y se puede usar mediante el pegado con cola o con el uso de una espiral, ninguna de estas dos presentaciones garantiza la buena conservación de una obra con mucho uso durante varios años.

Materiales necesarios para la encuadernación con cartón

- Una cubierta de cartón única o dos individuales.

- Tornillos o una espiral si usas portada y contraportada de cartón, y cola en caso de emplear la cubierta completa.

La encuadernación en cartón suele dejarse para fines domésticos o como manera de tener ordenadas algunas notas, pero no se aplica en la mayoría de los libros por varios motivos:

- Si el cartón no tiene una cubierta impermeable, la obra queda muy desprotegida.

- Con este tipo de encuadernación no se suele realizar un fresado ni se aplican procedimientos que aumentan la vida útil del producto.

- La cubierta y la contracubierta de cartón se deforman al abrir el libro más de 90º. La forma de evitar esto es utilizar unas cubiertas de cartón reforzadas, que se suelen vender ya hechas o se encargan, pero en este caso nos acercamos más a lo que es la encuadernación con tapa dura y los costes se elevan.



¿Cómo se hace la encuadernación con cartón?

El cartón para encuadernar es barato y fácil de manejar, estupendo para almacenar apuntes o facturas, sustituyendo a los antiguos archivadores. Puede ser una opción muy buena para guardar una copia previa de lo que será tu tesis, en especial si eliges la encuadernación con tornillos para poder añadir más hojas si fuera necesario.

Pero ¿cómo hacer una encuadernación con cartón? Puedes encargarla o bien puedes comprar las tapas ya preformadas, con una medida adecuada a las dimensiones de tu obra y a la cantidad de hojas, teniendo en cuenta su gramaje. En este último caso serás tú quien aplique la cola, que te recomendamos elijas de buena calidad para evitar que algunas hojas se puedan caer por pequeños accidentes.

Así pues, para hacer una encuadernación con tapas de cartón basta con decidir si vas a usar espiral o tornillos, porque vas a necesitar de un taladro o una troqueladora especial, o si las hojas se mantendrán unidas a las tapas con cola. En este último caso revisa que el lomo del libro permita recoger todas las hojas sin que sobre material. Una última opción es crear tú mismo las cubiertas de cartón, marcando con unos pliegues del ancho del borde.

A los amantes del orden nos encanta tener nuestras notas encuadernadas. Para ello, la encuadernación con cartón es una buena opción por su bajo precio y porque se realiza con rapidez. También es una manera de imprimir libros a bajo coste cuando se trata de obras que no son de consulta y para cuadernos de los que nos puede interesar arrancar algunas hojas.

Los libros que van a ser repasados o consultados con frecuencia necesitan otro tipo de encuadernación, para proteger las hojas de daños y de pérdidas. Además, el propio uso del libro queda reflejado pronto en las cubiertas de cartón fino, que no suelen tener una capa protectora externa.

Cuando se emplean cubiertas de cartón grueso sí se suele reforzar el material, pero entonces hablamos de encuadernación en tapa dura. Y los trabajos delicados es mejor encargárselos a profesionales de la impresión y de la encuadernación.