Historia de la encuadernación japonesa
  • 30/04/21


Aunque la encuadernación japonesa no es una de las formas habituales de encuadernar una tesis, sí puede ser una opción elegante a la hora de imprimir los ejemplares que vamos a regalar a familiares o a amigos. Pero ¿cómo hacer una encuadernación japonesa?

Vamos a explicarte por qué es mejor hacerlo así y por qué imprimir un libro de tapa dura es casi imprescindible.

CARACTERÍSTICAS DE LA ENCUADERNACIÓN JAPONESA

La encuadernación japonesa es aquella en la que las costuras no se ocultan dentro del loco, sino que van por fuera del mismo. Las costuras para encuadernación japonesa pueden adoptar diferentes patrones, siendo el rectangular el más frecuente hoy en día, pero siempre se cumple que el cosido en la encuadernación japonesa se lleva a cabo de manera 100 % artesanal.

En ocasiones, el hilo se puede sustituir por materiales que cumplan la misma función, como pueden ser cintas. Esta adaptación es propia de los aficionados al scrapbooking.

El denominador común en todos los tipos de encuadernación japonesa es que las costuras realzan la estética de la obra, por lo que se eligen con cuidado tanto su tonalidad como la de las tapas.

HISTORIA DE LA ENCUADERNACIÓN JAPONESA

Al ser China la cuna del papel, la influencia de esta civilización está presente en los métodos de encuadernación de los países vecinos, Japón incluido. No obstante, antes de que en Japón conocieran el papel ya existía una forma de encuadernar textos escritos sobre pliegos de seda que se agrupaban en forma de rollo. Era necesario usar costuras para asegurarse de que no se perdía información de una obra.

La encuadernación japonesa actual es el resultado de la adaptación de las antiguas técnicas de encuadernación chinas a la metodología nipona.

¿Cómo hacer encuadernación japonesa paso a paso?

- Se comienza con el pegado de hojas que compondrán el libro, con pegamento o cola.

- A continuación, se crean la portada y la contraportada. Estas pueden consistir en dos cartones o bien forrarse con diferentes materiales y diseños.

- En la encuadernación japonesa el papel es siempre de un color diferente a las guardas del libro. La composición de las guardas es el paso que sigue a la elección de la portada y la contraportada.

- Se perforan las hojas, la portada y la contraportada un determinado número de veces, cuatro como mínimo, con agujeros pequeños por los que pasará el hilo o el material elegido para la unión de los materiales.

- Se elige el tipo de cosido. Las puntadas que imitan el punto de bordado festón sobre cuatro agujeros constituyen la forma de presentación más simple, aunque elegante, de la encuadernación japonesa.



La encuadernación japonesa es un trabajo artesano basado en los antiguos métodos de encuadernación predominantes en Japón y que ha llegado hasta nuestros días, tal vez, por el marcado sentido estético que debe tener la composición al completo. La historia de la encuadernación japonesa recoge una continua evolución que se ha negado a renunciar a sus orígenes.

Regalar una obra con este tipo de encuadernación es todo un detalle. La encuadernación japonesa no está recomendada para obras de consulta en una biblioteca ni para libros con muchas páginas, pues no garantiza una larga vida útil en libros que se usen muy a menudo. No obstante, se sigue eligiendo para inmortalizar recuerdos como álbumes de fotos o para hacer cuadernos de notas con un toque especial.